Qué beneficios obtengo si almaceno mi producto en un CEDIS

 20 de febrero del 2023

La organización y preparación de mercancía es un paso crucial en la logística, y el resguardo de los productos abarca varios conceptos o técnicas que, en conjunto, conforman un servicio característico de las empresas de distribución: el almacenaje.

Esta actividad se realiza en los almacenes, un espacio dedicado especialmente al cuidado de la mercancía, materiales o materia prima para después, cumplir su fin y pasar al siguiente proceso. El almacenaje funge como un intermediario entre el proveedor y el cliente final.

Existen algunas razones por las que es importante el almacenamiento dentro de los procesos logísticos; una de ellas es la de reducir los costos de la producción o transportación, debido a que resultaría más conveniente económicamente recibir una tanda grande de productos en un solo viaje que varios viajes pequeños por mercancía. Los productos que no se pondrían en ruta se almacenan hasta que exista otra oportunidad de realizar su distribución.

También, como medida de prevención, el hecho de tener un stock de reserva en caso de emergencia o de aumento de las ventas, ayudará a la rapidez de los procesos dentro de la cadena de suministro.

Otro beneficio es la coordinación de la oferta y demanda de los productos, concepto que va de la planificación a futuro y la estimación de ventas para tener el control total de todas las operaciones, y así darle una mayor estabilidad a las acciones dentro del almacén.

Este último genera mucha ayuda entre la organización interna de la producción, la mayor practicidad de realizar un inventario y la prevención de necesidades de producto para satisfacer a los clientes y, de esta forma, conseguir dar una buena imagen de la empresa.

En cuanto a realizar un buen almacenaje, el principal objetivo dentro de estos es maximizar y sacarle el mayor provecho al espacio que se tiene y, para eso, elegir la mejor estrategia de acuerdo a la infraestructura y la mercancía con la que se cuenta será de gran ayuda.

La técnica más básica es la de almacenaje por bloque, y ésta consiste en juntar los productos y apilarlos uno encima de otro utilizando, generalmente, tarimas para una mejor manipulación. En este proceso es clave la estabilidad de los productos, su orden y su acomodo para evitar accidentes de desplomes o de daño de mercancía.

Una de las principales ventajas que tiene esta técnica es el aprovechamiento total del espacio, esto debido a que el acomodo de los productos es directamente en el suelo con una tarima como estructura, entonces no se desperdicia terreno con infraestructura.

También, por lo mismo, su costo es bastante bajo a consecuencia de que no se necesita de una gran primera inversión y puede ser la mejor opción si se trata de un almacenaje temporal, como con procesos como el cross dock en el que su tiempo de resguardo de mercancía es muy reducido.

Almacenaje en bloque

Por otra parte, el almacenamiento de mercancía puede ser con la ayuda de racks, técnica que es la más utilizada en el mundo logístico dada la seguridad y estabilidad que le da esta infraestructura a los productos y su acomodo.

Los racks son herramientas que facilitan la organización de los productos, sobre todo el resguardo en las alturas, ya que son estructuras sólidas que previenen accidentes. De igual forma, su distribución forma pasillos que ayudan a facilitar el acceso y eficientiza la preparación de pedidos.

Almacenaje en racks

Para decidir cuál técnica de almacenaje funcionará mejor a la hora de empezar mis operaciones, tendría que tomar en cuenta diversos conceptos, y uno de estos es el tiempo de almacenamiento de la mercancía.

El almacén de depósito se dedica al resguardo de mercancía en periodos un poco más largos. Mientras que el almacén de distribución prioriza la velocidad y el flujo de la mercancía, dado a que va destinado a un resguardo temporal y se enfoca en la preparación de pedidos y envío de estos.

Y es que, ante la emergencia de procesos un poco más complejos, la necesidad de acortar tiempos de entrega y de realizar conexiones más rápidas, entran en acción los Centro de distribución o Cedis, un espacio al que se le otorga más participación en la cadena de suministro; siendo que se encargan de proveer a centros de producción, a sus clientes finales o a otros almacenes.

Los centros de distribución, que usualmente son manejados por las empresas de logística 3PL, tienen como principal diferencia a los almacenes la amplia rotación de mercancía, ya que el tiempo de resguardo de los productos es corto a comparación de las instalaciones tradicionales.

Dentro de los Cedis, existen actividades que se llevan a cabo para optimizar el tiempo y trabajo. Una de ellas en la recepción, ya que se recibe la mercancía proveniente de almacenes y se efectúa la descarga con ayuda de montacargas y patines para llevarla dentro de las instalaciones.

Después, existe el almacenamiento, donde la mercancía es guardada durante un corto tiempo hasta que inicien las siguientes operaciones; mientras tanto se contempla en el inventario y se etiqueta para evitar errores o accidentes.

En caso de ser necesario, los centros de distribución también tienen la capacidad de manipular la mercancía a través de lo que se llama maquila, para darle una nueva presentación al producto con procesos como el retractilado, paletizado, codificado y/o realizar empaquetado de productos o promociones.

Por último, se realiza el armado de pedidos para entrega; operación en la que se destina la mercancía hacia los medios de transporte y se pone en ruta hacia su cliente final.

Si bien, los procesos que se realizan en estos lugares pueden ser diferentes, ambos comparten una sola meta, el lograr una entrega satisfactoria en tiempo y forma.